La hipertensión sin síntomas
Personas que constantemente están bajo presión o en situaciones que les producen angustia y padecen otras enfermedades suelen dejar en segundo plano sus problemas con la presión arterial.
Según un nuevo estudio, la hipertensión arterial, el “asesino silencioso”, es pasada por alto con alarmante frecuencia por personas que tienen condiciones que les causan dolor o angustia severos.
De acuerdo con un reporte que se publicó en la edición del 28 de junio de la revista Hypertension, un sondeo entre más de 51,000 personas que participan en un programa estatal de recetas de medicamentos mostró que las personas con problemas ya fueran físicos o psicológicos tenían marcadamente menos probabilidades de tomar las pastillas que necesitaban para controlar su presión arterial.
“No es tan sorpresivo”, indica Philip Wang, autor del estudio. “Pero lo que fue notable fue la consistencia con la que la presencia de otras condiciones disminuía el uso de medicamentos contra la hipertensión”.
El doctor Wang, profesor de psiquiatría, medicina y políticas de salud en la Escuela de Medicina de Harvard, agrega que una extensa variedad de condiciones afectó el uso de estos fármacos.
Por ejemplo, alguien con hipertensión arterial y asma u otra condición pulmonar crónica tuvo 57% menos probabilidades de tomar medicamentos para la presión arterial que alguien sin tales condiciones. El uso de medicamentos para la presión arterial fue 50% menor en personas con depresión, 41% más bajo en personas con problemas gastrointestinales, y 37% menos probable en personas con osteoartritis.
El doctor Wang dice que la culpa es tanto de los doctores como de los pacientes.
“Un paciente con varias condiciones podría tratar las que le causen incomodidad, incluso aun cuando la hipertensión probablemente sea igual de importante. Y los pacientes podrían tener barreras financieras para tomar varios medicamentos. O quizá no tengan tiempo”.
Los doctores saben que la hipertensión arterial es un factor mayor de riesgo para ataques cardíacos y embolias, así que también juegan un papel en su desatención, agregó, aunque “probablemente no de manera intencional”. Destacó que por lo general los doctores tiene un tiempo limitado para cada paciente individual, “y si tienen que tratar múltiples condiciones en 15 minutos, la hipertensión podría recibir poca atención”.
El estudio ilustra “la complejidad de las enfermedades que los ancianos padecen actualmente, y el desafío de tratarlas”, expresó el doctor Daniel W. Jones, dean de la Escuela de Medicina de la Universidad de Missisippi y vocero de la Asociación del Corazón de Estados Unidos.
La lección general “para los pacientes y sus doctores es que los medicamentos para la presión arterial son efectivos y mejoran la calidad y el tiempo de vida”, explicó. “Los doctores deberían procurar que el problema no caiga entre las rendijas”.
Fuente: Diario yucatan